Recientes estudios han confirmado que los bebés que fueron alimentados con pescado en el período comprendido durante los seis meses y el primer año de vida, manifestaron una tendencia mucho menor al desarrollo de síntomas similares a los cuadros de asma.

La preocupación por las alergias a los mariscos y el pescado hace que algunos padres y médicos retrasen la incorporación de pescado a la dieta infantil
Pero algunos estudios habían hallado que si las mujeres comían pescado en el embarazo o si el bebé comenzaba a comerlo tempranamente disminuiría el riesgo de asma infantil.
Los niños que habían comido pescado antes de los seis meses de edad tenían el mismo nivel de riesgo que los que lo habían hecho al primer año. No se observó una relación significativa entre el momento de la incorporación del pescado a la dieta y la disnea.
“Vieron que era sólo una protección entre los seis y 12 meses de edad, lo que sería razonable porque es el momento en el que se está educando el sistema inmunológico”, explicó Kinane. —REUTERS

You Might Also Like

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *